18 de julio de 2010
Siempre hemos tenido el Derecho, que sea efectivo e igualitario.
10 de julio de 2010
Rosa roja
Me harté de pétalos tristes, pétalos que se marchitan, languidecen y caen.
Me cansé también de recuerdos que se pierden, se evaporan en los días, tal cuál lo hacen las posas de agua después de una lluvia.
Me cansé, y decidí congelar mis sueños, mis recuerdos -y bueno- ya empecé con las flores.
5 de julio de 2010
El Hombre sobre el árbol.
4 de julio de 2010
Tu verde color
Abrí una ventana. Doblé mi cuello y saqué de a poco mi cabeza.
Cerré los ojos, sentí el viento dibujar mis contornos y plasmar, con colores, todo lo que fue mi pasado en sólo segundos, con estelas que los niños apuntaban con curiosidad.
Iba rápido, como mi palpitar y como el tuyo. Intenté abrir los ojos de a poco, pero entre tantas luces difusas, sólo distinguí un verde muy claro y muy bello, era todo muy rápido. El viento me robó una lágrima.
La carretera era eterna, como para no dejar de disfrutar el momento... Más rápido, más delicado, el viaje, mis ojos y el paisaje.
Sentado en la arena, la brisa fresca, como la noche.
El destino encarándome, como si fuera el culpable. Yo, agradecido.
Le pedí al viento que me hablara, y me habló del verde, que hoy me pierde y que me mira.
La luna me canta y el verde, me ama.
29 de junio de 2010
Flores al recuerdo.
23 de junio de 2010
6
La noche cayó a pedazos, sin piedad con vagabundos ni destechados.
El cielo no estaba triste, las nubes no lloraban, la lluvia no mojaba, porque lo que caía no era agua.
El universo entero se dirigió hacia la tierra, y más que lágrimas y gotas, lo que se deslizaba por el aire, eran estrellas.
Ahora salgo a caminar por las calles como si fuera otoño, pero en vez de pisar hojas, adivina qué...
Cada una con su luz propia, algunas más ariscas que otras, pero por sobre todo, ahí estaban...tiradas.
Desde el suelo una me llamó para susurrarme algo... Habló sobre mujeres rubias, realmente se enamoró.
Algo tienen ellas, hasta donde sé, muchas vienen de otro planeta.
Nunca más llovieron estrellas, pero el cielo estuvo muy despejado.
22 de junio de 2010
De los errores
Estaba perdido, abatido por sobre todo derrotado y cansado.
Le duró un par de horas la frustración, intentando esconderla detrás de los arbustos y entre las nubes, pero era evidente, después de todo no son ni tan frondosos, ni las nubes tan contundentes como parecen.
Era inminente un desastre pero, entre tanto desvarío de una mente desorbitada, un remezón puso todo en su lugar.
Ahora vuelve a pisar las calles paciente, solemne, enérgico, y tranquilo... Pero mucho más reflexivo y cauto.
No se perdonará volver a tropezar con la misma piedra. Hoy le parece muy a la vista, y simple de esquivar.




