Nuestra Patagonia, SIN REPRESAS

26 de julio de 2008

Nada disipa la neblina de la ciudad
Caminaste por calles que resultaron ser recuerdos
y sin más ni más olvidaste.

Trepaste por los árboles de mi bosque
Que resultó ser nuestro juego de niños
y antes que cualquier otro llegaste a la cima, otra vez ganador.

Y entre el espesor de la lluvia que cae y quema mis mejillas
apareces consolando cada pregunta que me aqueja,
y aunque no des respuesta, das alivio.

y cuando menos te esperan apareces caminando, como siempre.
A mi lado.

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