Nuestra Patagonia, SIN REPRESAS

12 de marzo de 2010

Celos


Tengo una mascota, una perrita llamada Dory.
Creo que no conozco a otra perra más adorable, mueve la cola todo el día y corre a saludarme cuando me siente llegar.
Obedece al instante la orden de sentarse, de salir, de saltar, y corre donde mí pese a que alguien más le haga cariño.

He esperado hace meses una carta de mi nena, fue lejos, la extraño y quiero hablarle, pero cada vez que llega el cartero la tierna perrita se vuelve más incandescente, brava, y encorajinada que ninguna otra, me he dado cuenta de que no es coincidencia, no quiere que me comunique con ella. ¡Rompe todas sus cartas!

Creí que mi novia era celosa pero recién ahora conozco un ataque de celos.



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