Nuestra Patagonia, SIN REPRESAS

23 de junio de 2010

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La noche cayó a pedazos, sin piedad con vagabundos ni destechados.
El cielo no estaba triste, las nubes no lloraban, la lluvia no mojaba, porque lo que caía no era agua.

El universo entero se dirigió hacia la tierra, y más que lágrimas y gotas, lo que se deslizaba por el aire, eran estrellas.

Ahora salgo a caminar por las calles como si fuera otoño, pero en vez de pisar hojas, adivina qué...
Cada una con su luz propia, algunas más ariscas que otras, pero por sobre todo, ahí estaban...tiradas.

Desde el suelo una me llamó para susurrarme algo... Habló sobre mujeres rubias, realmente se enamoró.
Algo tienen ellas, hasta donde sé, muchas vienen de otro planeta.

Nunca más llovieron estrellas, pero el cielo estuvo muy despejado.

1 comentario:

angela sabina dijo...

Las mejores mujeres son las que parecen de otro planeta, las bellas de alma y corazon.

Me imagine caminando sobre estrellas y fue muy bonito .

Un gran saludo

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