Nuestra Patagonia, SIN REPRESAS

6 de junio de 2010

Ganador

Era viejo, tenía su chaqueta rota y manchada, sus zapatos abiertos, y su barba frondosa.

Hace años no veía a su familia, llevaba meses sin agua caliente, y días con hambre.

Tres días iban, de peleas con otros vagabundos, por una esquina en la que pedirían dinero, y llevaba también tres días marchándose cabizbajo.

 Sin embargo, se sabía ganador. Siempre fue despreciado, pero él disfrutaba cruzando las calles. Esperaba los semáforos y cuando daba la luz verde, caminaba muy rápido, era el primero en salir de la vereda y el primero en llegar a la del frente.

Era realmente bueno en su deporte. Pobre, solitario y vacío, pero era su deporte. Y él, era el mejor.
Un alegre ganador.

En la misma esquina...

Era joven, zapatos lustrados, camisa y corbata. Maletín y reloj. Abogado exitoso, adinerado y mujeriego.

Consumista, derrochador, individualista, y admirado por todos.
Un ejemplo a seguir en la sociedad.

Vacío de sentimientos, fue prepotente cientos de veces con esos trabajadores simplones que poco de su tiempo merecían. Y así fue siempre su vida. Llena de la mísera burla ajena.

Pobre, solitario y vacío, ése era su deporte, y él era el mejor.
Un triste ganador

4 comentarios:

Anónimo dijo...

uff si hay algo que detesto es la prepotencia, yo con la gente así me llevo muy mal, un relato muy guay luis y la foto de allende con neruda me encanta!! chaoo

Víctor Gómez López. dijo...

Está muy bien esa crítica a la felicidad individualista y consumista.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Tenemos aún mucho por recorrer hasta convertirnos en seres civilizados.
Un saludo.

Sólo Adán dijo...

Hoy en dia las ciudades se llenan de tristes ganadores.