Nuestra Patagonia, SIN REPRESAS

19 de mayo de 2010

Interés

La gente conocía a Carlos porque regalaba flores todas las tardes a personas que ni su nombre sabía.
Ellos destacaban su alegría, lo radiante que era, su juventud y belleza.
      Un día, la lluvia inundó su jardín, y mató sus flores, al parecer, para la gente ya no era ni tan agradable ni alegre como antes. Hoy lo critican.

4 comentarios:

Vir dijo...

Qué bueno, te quieren mientras les dan lo que quieren y cuando no puedes te hacen un juicio sumarísimo, y ni se preguntan qué ha pasado.
Pues imagínate si llega a tener la culpa el hombre lo que le hacen.
Un abrazo amigo

Carlos Fernández Ocón dijo...

Bienhallado Luis, vengo 'a través' de Vir. Me alegro de conocerte. Hoy empezaré diciendo que todos los Carlos, por supuesto, somos alegres, radiantes, jóvenes y bellos. Y que siempre nos pasan estas cosas que has descrito. :-)
Un saludo! Voy ha seguir viendo por aquí.

Luis dijo...

jaja, Linda coincidencia Carlos, es un gusto tener entonces a un hombre alegre aprendiendo un poco sobre Chile, bienvenido.

NaFro dijo...

nada más bueno que entender la canción.

metaforas para responder a metáforas.

saludos amigo

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